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SUEÑO EN EL PABELLÓN ROJO

 Por Xueqin Cao (Fragmento) —Maestro, ¿cómo puede ser tan implacable? —protestó al roca—. Si la fecha no aparece bastaría con situar esta historia en las dinastías Hang o Tang, pero ya que ese es un tópico común a todas las novelas, una manera de evitarlo sería transcribir sencillamente mis propios sentimientos y peripecias. ¿Qué necesidad hay de señalar tal o cual fecha precisa? Además, los lectores comunes prefieren la literatura liviana a los libros de Estado. Ya hay demasiadas obras que contienen anécdotas vilipendiosas contra soberanos o ministros, calumnias sobre las esposas o hijos de los demás, descripciones licenciosas y violentas... ¡Y son todavía peores esos escritos lujuriosos de la escuela de la brisa y la luz de luna que corrompen a los jóvenes con el veneno de su asquerosa tinta! En cuanto a las novelas galantes, aparecen a montones siendo todas iguales y ninguna deja de frisar la impudicia, llenas como están de alusiones a jóvenes apuestos y talentosos y a muchachas...

MANANTIAL HORIZONTE

 Por Walter Espinoza Ramírez                          Escribo la luz de su delirio                        escribo su mirada de silencios Sólo tú puedes salvarme de esos días porque la poesía existe Manantial Horizonte toda la noche tu mirada y lejos                todas las distancias                todas las heridas                y siempre  tu belleza de árboles de luz                                                                             de Poesía

(EL SILENCIO QUE QUEDA ENTRE DOS PALABRAS)

 Por Roberto Juarroz   El silencio que queda entre dos palabras no es el mismo silencio que envuelve una cabeza cuando cae, ni tampoco el que estampa la presencia del árbol cuando se apaga el incendio vespertino del viento. Así como cada voz tiene un timbre y una altura, cada silencio tiene un registro y una profundidad. El silencio de un hombre es distinto del silencio de otro y no es lo mismo callar un nombre que callar otro nombre. Existe un alfabeto del silencio, pero no nos han enseñado a deletrearlo. Sin embargo, la lectura del silencio es la única durable, tal vez más que el lector.

MAQUILLAGE

 Por Desconocido   Vicio y virtud son para el artista instrumentos de un arte. Oscar Wilde La incomprensión ha sido siempre muro contra el cual ha golpeado el Arte; el artista, sobre todo hoy en que tan tremenda fisura lo separa del público, ha tenido que luchar no solo con los terribles problemas de la creación, sino también por hacer llegar su voz, por hacer oír su mensaje. Esa actitud ha sido siempre fuente de angustia para el artista, que por medio del arte no hace otra cosa que buscar una comunicación con el mundo externo, que quiere ardientemente hablar a los hombres de su visión personal de la vida y de las cosas. Este estado de antagonismo entre el artista que produce y el público, al cual está destinada la obra de arte, se ha ido acentuando hasta llegar el punto culminante al que asistimos, las razones provienen casi siempre del hecho que el artista está en la vanguardia del pensamiento de su época, su intuición o su inteligencia le han hecho adivinar o conocer los ca...

CARTA DE CÉSAR MORO A ANDRÉ COYNÉ

 Por André Coyné   Durante los años que compartí con Moro solamente dos veces regresé a Francia, la segunda en 1955. Yo viajaba, según era costumbre todavía para quien no disponía de mucho dinero, en barcos italianos que iban de Génova a Valparaíso. Demoraban tres semanas en llegar a El Callao. Una de las últimas escalas, antes de cruzar el Canal de Panamá, era La Guaira, el puerto de Caracas. En la distribución del correo, me entregaron una carta de Moro, con fecha del 14 de abril de 1955. Contenía su último poema  —que ni yo ni él sabíamos que sería el último de su vida —. EL SOMBRERO SOBRE TRAFALGAR SQUARE He aquí la nueva estación Este palacio es antiguo Lo mismo este sombrero Detenido en el sitio El poco de agua tesoro del conejo Escondido humilde mezquita por el sombrero Augusto en medio de la plaza De piel Tal el viejo obelisco Obligado a zumbar sino a cantar Sobre el aire de los pequeños panes: El joven se eleva mal a ala esquina del cielo Oh consejo del sabio No ...

CÉSAR VALLEJO Y LA POESÍA SOCIAL

   Por Sebastián Salazar Bondy   En su inteligente nota titulada "A propósito del Canto General  de Pablo Neruda" (Véase Sur, N° 198, abril de 1951) H. A. Murena dice: "Las ventajas que el marxismo le ha dado por un lado se las ha quitado por el otro, pues de su mano ha ido a caer Neruda en el viejo engaño, sostenido en los últimos años por César Vallejo y Jorge Icaza, de que la literatura americana debe ser social...". Creo que un conocimiento muy somero e indirecto del pensamiento de César Vallejo puede haber llevado a Murena a afirmar que el poeta peruano fue marxista (como se desprende del párrafo citado) y que él sostuvo que la literatura de nuestro continente debía ser social. No debido a un prurito nacionalista, que no poseo, sino movido por la devoción que hacia César Vallejo tengo, es que me siento obligado a destacar la posición del autor de Poemas humanos al respecto. La poesía social, según habitualmente se la entiende y la definen sus adictos, es la q...

EGUREN

 Por José Carlos Mariátegui   José María Eguren representa en nuestra historia literaria la poesía pura. Este concepto no tiene ninguna afinidad con la tesis del Abate Bremond. Quiero simplemente expresar que la poesía de Eguren se distingue de la mayor parte de la poesía peruana en que no pretende ser historia, ni filosofía ni apologética, sino exclusivamente y solamente poesía. Los poetas de la República no heredaron de los poetas de la Colonia la afición a la poesía teológica —mal llamada religiosa o mística — pero si heredaron la afición a la poesía cortesana y ditirámbica. El parnaso peruano se engrosó bajo la república con nuevas odas, magras unas, hinchadas otras. Los poetas pedían un punto de apoyo para mover el mundo, pero este punto de apoyo era siempre un evento, un personaje. La poesía se presentaba, por consiguiente, subordinada a la cronología. Odas a los héroes o hechos de América, cuando no a los reyes de España, constituían los más altos monumentos de esta poe...

CESAR MORO (I)

 Por André Coyné   (Fragmento) ¿Ideas? Pobres ideas... Lo que de nosotros vale no son las ideas. ¿Qué ideas hay nuestras? y, a la hora de las horas ¿qué nos importan nuestras ideas? Podemos cambiarlas: moda, anto jo —un día esto, otro día aquello —. Mejor no tenerlas ya que, pasadas las modas y los antojos, un solo hecho queda, inalterable: nuestra sensibilidad. No digo sentimiento, sensiblería: sensibilidad , la aptitud para comunicarnos, inmediatamente, con el mundo, para tejer la red sin fin de relaciones entre nosotros y cada cosa, nosotros y cada ser del universo, la tierra, el cielo, el mar, un rostro, un objeto, una mirada, hoy, siempre hoy, ayer hoy, mañana hoy, de día o de noche, en la vigilia o en el sueño.

EL GUARDADOR DE REBAÑOS (III)

 Por Alberto Caeiro   (Fragmento) Creo en el mundo como en una margarita porque lo veo. Pero no pienso en él, porque pensar es no comprender... El mundo no se hizo para pensar en él (pensar es estar enfermo de los ojos) sino para mirar hacia él y estar de acuerdo... Yo no tengo filosofía: tengo sentidos... Si hablo de Naturaleza no es porque sepa lo que es sino porque la amo, y la amo por eso, porque quien ama nunca sabe lo que ama ni sabe por qué ama, ni lo que es amar... Amar es la eterna inocencia, y la única inocencia es no pensar...

LA PEREZA. PASIÓN POR LA INDIFERENCIA. PREÁMBULO

 Por Sergio Benvenuto  Sobre la cabeza del monje, allí en Egipto, solo en el desierto de piedra, donde transcurre la vida tratando de parecerse todo lo posible a Cristo, se cierne un peligro mortal. A medio día, cuando el sol ha llegado a lo más alto y el calor aprieta, el «demonio del mediodía»  —enemigo que no da tregua y despiadado — se adueña del alma del solitario. Monakos , en griego, quiere decir solitario y célibe  — single , que diríamos hoy —. Estos solitarios, por lo demás singulares, llamarán akedia , en griego, a este flagelo del mediodía, término posteriormente latinizado en acedia . El « a » es privativo y kedos  quiere decir cuidado. Así pues, acidia  es desgana, indiferencia, negligencia. Es no tener cuidado de... Hoy los traductores italianos de ese término prefieren usar sconforto , de connotaciones más directamente relacionadas con desánimo o desaliento. Más tarde, desde las tebaidas egipcias  —Nitria, Kellia, Scetis — la acidia o ...

PARA UNA VERSION DEL I KING

 Por Jorge Luis Borges   El porvenir es tan irrevocable como el rígido ayer. No hay una cosa que no sea una letra silenciosa de la eterna escritura indescifrable cuyo libro es el tiempo. Quien se aleja de su casa ya ha vuelto. Nuestra vida es la senda futura y recorrida. Nada nos dice adiós. Nada nos deja. No te rindas. La ergástula es oscura, la firme trama es de incesante hierro, pero en algún recodo de tu encierro puede haber un descuido, una hendidura. El camino es fatal como la flecha pero en las grietas está Dios, que acecha.

MI ENCUENTRO CON CESAR VALLEJO

 Por Antenor Orrego   (Fragmento) Un aura de penetrante simpatía fluía de toda su persona. Paréceme verlo todavía, a una distancia de más de treinta años. Figura magra, escurrida en demasía, flexible, ligeramente dislocada al caminar, de mediana estatura. Frente vasta, alta, sin ninguna arruga, con suavísima prominencia en la parte superior. Caía sobre ella, con gracia viril, desordenada en ocasiones, una bruna, copiosa y lacia cabellera. Vigoroso el entrecejo, mas sin dureza, ni acrimonia. Empero, lo más característico de su semblante eran los ojos buidos y oscuros, sumergidos a pique en dos cuencas profundas, abismales casi. Parecían taladrar, estuporados de misterio, el enigma de la vida, desde la honda sima de su alma. Y, luego, los pómulos salientes y el audaz mentón beethoveano que avanzaba, como una quilla cuadrada y resuelta, que acometiera, por anticipado, el duro destino que le aguardaba. El rostro, en conjunto, de rasgos originalísimos, daba la impresión t...

NOTA DE AUTOR (SOBRE LA POESÍA)

 Por Carlos López Degregori   (Fragmento) Creo que cada percepción o palab(r)a o acto o amor están colmados de símbolos. Algunos son estrictamente personales, otros los compartimos. La tarea de la poesía es encararlos y hacer que iluminen el espacio de la conciencia: labor de autoconocimiento pero también ejercicio encantatorio, encierro y comunicación, realidad objetiva y puro territorio imaginario.

CÉSAR MORO (III)

 Por André Coyné   (Fragmento) En una carta a Xavier Villaurrutia ( Las Moradas - 1949), Moro preguntaba a su amigo, el gran poeta mexicano, también muerto hoy día y siempre vivo en un sueño de olas y de ángeles: "¿Cómo no seguir en los sitios de peligro donde no caben ni salvación ni regreso?"  —y concluía: "Tanto peor si la realidad vence una vez y otra y convence a los eternos convencidos trayendo entre los brazos verdaderos despojos: el hierro y el cemento o la hoz y el martillo como argumentos definitivos para justificar la prodigiosa bestialización de la vida humana. Ese mundo no es el nuestro ". Debemos escoger, no podemos amar esto y aquello, no podemos vivir la vida pantano y la vida mar cielo hoguera. En un mundo en proceso de cretinización, con medios cada vez más perfectos para ello: radio, cinemascope, prensa, televisión  —mundo de la técnica, del ruido, de la propaganda, de la mentira — una sola bomba puede acabar con millones de cuerpos humanos, y u...

ECCE HOMO: ASÍ HABLÓ ZARATUSTRA, UN LIBRO PARA TODOS Y PARA NADIE (2)

 Por Friedrich Nietzsche   (Fragmento) (...) la gran salud, una salud que no sólo se posea sino que además se conquiste y tenga que conquistarse continuamente, pues una y tora vez se la entrega, se tiene que entregarla. Y ahora, después de que largo tiempo hemos estado así en camino, nosotros los argonautas del ideal, más valerosos acaso de lo que es prudente, habiendo naufragado y padecido daño con mucha frecuencia, pero, como se ha dicho, más sanos que cuanto se nos querría permitir, peligrosamente sanos, permanentemente sanos, parécenos como si, en recompensa de ello, tuviésemos ante nosotros una tierra no descubierta todavía, cuyos confines nadie ha abarcado aún con su vista, un más allá de todas las anteriores tierras y rincones del ideal, un mundo tan sobremanera rico en cosas bellas, extrañas, problemáticas, terribles y divinas, que tanto nuestra curiosidad como nuestra sed de poseer están fuera de sí ¡ay, que de ahora en adelante no haya nada capaz de saciarnos! ¿Cómo...

(AMO LA SOLEDAD CUANDO TE ESPERO)

 Por Inés García Calderón   Amo la soledad cuando te espero. Amo tu flecha que me convierte en arco. Amo tu rigidez que me convierte en tumba. Amo la soledad cuando te espero.

LA BÚSQUEDA DE UNA NUEVA ESTÉTICA

 Por I. G. Sanguinetti   (Fragmento) Charles-Pierre Baudelaire vivió toda su corta vida perseguido por la apremiante necesidad de dinero, fácil presa del abatimiento y de las drogas, con la presencia siempre cercana de la muerte y un extraño sino de «artista maldito» como sambenito. Sumergido al principio en la corriente del movimiento romántico, las circunstancias singulares de su atormentada personalidad y el contacto con París, gran fábrica de novedades literarias, le condujeron a la búsqueda de una nueva estética, de la cual la poesía moderna se declara heredera. Su vida y su poesía fueron un viaje a los límites mismos de la inconsciencia, una bajada a la profundidad del mal, a las abismales honduras del infierno, buscando la obra de arte, una cita con la belleza.

UN RAZONAMIENTO ABSURDO

 Por Albert Camus   Las páginas que siguen tratan de una sensibilidad absurda que podemos encontrar dispersa en el siglo  —y no de una filosofía absurda que nuestro tiempo, propiamente hablando, no ha conocido —. Resulta, pues, de elemental honradez señalar, de entrada, su deuda con ciertos ingenios contemporáneos. Tan lejos de mi está ocultarlo, que aparecerán citados y comentados a todo lo largo de la obra. Pero conviene anotar, al mismo tiempo, que este ensayo considera a lo absurdo, tomado hasta ahora como conclusión, como un punto de partida. En ese sentido cabe decir que mi comentario tiene algo de provisional: no se  puede prejuzgar la posición que adopta. Aquí se encontrará sólo la descripción, en estado puro, de un mal del ánimo. Ninguna metafísica, ninguna creencia, se ha mezclado de momento con él. Esos son los límites y la única idea preconcebida de este libro. _ Texto que abre el primer capítulo («Un razonamiento absurdo») dando a entender que el ra...

EL CUERPO DE GIULIA-NO

EL CUERPO DE GIULIANO